CSAV cierra el primer semestre con pérdidas por 59,5 millones de dólares

La Compañía Sud Americana de Vapores (CSAV) cerró el primer semestre del año con pérdidas por US$ 59,5 millones.

El resultado se explica principalmente por el negativo resultado del segmento portacontenedores: durante los primeros seis meses del año, Hapag-Lloyd, naviera alemana de la cual CSAV es el principal accionista con un 31,35% de la propiedad, registró una pérdida de US$ 158,1 millones.

La caída de las tarifas de flete fue uno de los principales factores que impactaron los resultados de Hapag-Lloyd en el periodo, ya que si bien el volumen de carga transportada se mantuvo estable, el precio promedio cayó cerca de un 20% en comparación con el año anterior.

A pesar del complejo escenario de la industria, Hapag-Lloyd redujo sus costos operacionales en aproximadamente US$ 670 millones respecto de igual periodo de 2015, lo que fue posible en parte gracias a las sinergias producidas por la integración del negocio portacontenedores de CSAV, a la implementación de programas de ahorro y eficiencia y a la caída en el costo de combustible.

Por otro lado, los servicios operados actualmente por CSAV (transporte de vehículos, transporte de carga líquida a granel, negocio logístico y de freight forwarder) registraron una pérdida de US$ 5,1 millones durante el primer semestre del año, resultado que se explica en gran parte por las desfavorables condiciones de mercado en América del Sur y en particular aquellos de la costa oeste del continente. Sin embargo, durante el segundo trimestre del año, CSAV registró un resultado positivo dentro de estos negocios, el cual se debe en parte a los planes de mejoras en costos y eficiencia que ha implementado y que continuará desarrollando.

El gerente general de CSAV, Oscar Hasbún, destacó la relevancia de la fusión entre Hapag-Lloyd y United Arab Shipping Company (UASC), operación que permitirá a la compañía fortalecer su posición en la industria, consolidándose dentro de las cinco navieras portacontenedores más grandes del mundo, obtener sinergias estimadas de US$ 400 millones anuales y contar con una de las flotas más modernas del mercado.

Respecto de los negocios que la compañía continúa operando, Hasbún explicó que “después de haber tenido dos trimestres muy complejos hemos logrado revertir esta tendencia, por la vía de acuerdos operacionales y mejoras en la utilización de los barcos alcanzados durante el segundo trimestre de este año”.

Del mismo modo, destacó que la compañía ha crecido en los volúmenes transportados a pesar de enfrentar un mercado en contracción.