EPV coordina acciones con autoridades para garantizar continuidad en la atención de cruceros

Una serie de coordinaciones en materia de seguridad y para garantizar la continuidad de la atención de los miles de turistas que llegan a la ciudad en los cruceros que operan en el puerto, realizó este miércoles la Empresa Portuaria Valparaíso, para el caso de concretarse la amenaza de los dirigentes de los Sindicatos 1 y 2 de TPS, la Cotraporchi y el Sindicato de Estibadores de la ciudad, de repetir acciones de fuerza en contra de la atención de cruceros.

Lo anterior, considerando que este jueves recalarán en el puerto los cruceros “Norwegian Sun” y “Amadea”, que en conjunto movilizarán alrededor de 5 mil visitantes. Por ello, desde EPV se señaló que se han implementado una serie de protocolos que buscan ganarizar la seguridad de los visitantes y la normal operación de los terminales.

En esa línea, el gerente de asuntos corporativos de la portuaria, Cristian Calvetti, indicó que se han hecho coordinaciones con las autoridades regionales, Carabineros y la Autoridad Marítima, de modo de desplegar las medidas que sean necesarias a fin de evitar la afectación de la atención de los cruceros, como ocurrió el pasado 15 de febrero, cuando un reducido grupo de dirigentes se tomó uno de los accesos al Terminal 1 alterando gravemente el recambio de pasajeros de dos naves.

“Se han tomado todas las medidas con la Autoridad Marítima, con Carabineros y en coordinación con la Gobernación provincial para establecer un protocolo de acción en caso de que efectivamente se impida la actividad del crucerismo en Valparaíso. Es fundamental poder proteger esta actividad no solo para nuestra ciudad puerto, sino también para la imagen país. Hay que entender que el turismo es un eje relevante de la ciudad. En ese sentido, creemos necesario articular todas las acciones que sean necesarias para que se entregue la continuidad de los servicios a los cruceros que llegan a Valparaíso”, afirmó Calvetti.

Desde EPV se insistió en que pese a que se propusieron vías de diálogo a los dirigentes portuarios para abordar en profundidad las problemáticas de empleabilidad del sector, el interés de los sindicatos liderados por Sergio Baeza no pasa por tratar temas laborales, sino por intervenir en una disyuntiva empresarial entre EPV y TPS ya zanjada por las máximas instancias judiciales del país, que ha desechado los recursos presentados por el concesionario del Terminal 1.

El gerente de asuntos corporativos de EPV agregó que de comprometerse la atención de las siguientes ocho recaladas que se esperan hasta el término de la Temporada de Cruceros 2016-2017, “podría generarse un perjuicio muy grave a la economía local que ha hecho del turismo una fuente importante de ingresos. Estamos hablando de más de 3 millones de dólares que Valparaíso dejaría de percibir entre lo que gastan los turistas durante su permanencia en la ciudad, el costo que el Estado percibe por las tarifas de uso portuario y lo que cada nave gasta en aprovisionarse”.