A la espera del fallo ¿Es incompetente La Haya? El argumento de Chile y dos escenarios ante una demanda

Samuel Fernández Illanes

Las autoridades chilenas ya tomaron conciencia que deben dar, al menos, una señal política potente, para evitar ser blanco de más demandas por mar o territorio. Ante esto, declarar incompetente al tribunal, es la salida más esperada. Nuestro país envío a la comunidad internacional, un texto explicando que Bolivia siempre ha tenido acceso al mar y en condiciones muy favorables, tales como se ha podido constatar en nuestros reportajes, sin embargo la decisión del Tribunal Internacional es muy importante para ambos países.

“Existe acceso al mar, un acceso fluido. El tratado de 1904 otorga a Bolivia acceso al mar por los puertos de Arica y Antofagasta. Es un tratado libre para toda la mercancía boliviana, incluso armamento. Son garantías que no tiene ningún otro país sin litoral del mundo”.

Clarificadoras y contundentes son las palabras del Canciller Heraldo Muñoz, que muestran notoriamente el eje en el que se basará la defensa ante La Haya por la demanda de Bolivia o, al menos, la bandera de lucha que alzará ante el mundo y los argumentos que pretende mostrar, para explicar a la comunidad internacional, que Chile no es el villano de la película y que sí ha cumplido con todos sus tratados.

Este discurso nació semanas después que Bolivia entregará su memoria ante el Tribunal de La Haya, pidiendo que ambos países se sienten a conversar y discutir sobre la posibilidad de una salida al mar soberana para su país, aspecto intranzable para Chile, que ha decidido esta vez, realizar una defensa pública más política y, a todas luces, el siguiente paso, es declarar incompetente al tribunal.

“Bolivia ha tenido 110 años acceso al mar, y es algo que siempre han escondido a la comunidad internacional”, señala el diputado y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara, Jorge Tarud, quien adelantó en forma exclusiva a Kawésqar, que desde el día 17 de junio, “Chile está enviando un texto escrito en tres idiomas, explicando la situación a la comunidad internacional, argumentando que se gastan entre 75 y cien millones de dólares anuales, en las consideraciones y beneficios que se le entrega a Bolivia en los puertos y las concesiones que siempre se han tenido”.

El parlamentario se refiere también a la próxima respuesta de Chile a la Corte, y asegura que él dijo hace más de un año, que se le debe declarar incompetente, dando luces de la decisión que se anunciaría el próximo 15 de julio. “Estuve solo y al final se sumaron todos y hoy día es absolutamente acordado, que la Corte es incompetente. Hay que ver si lo hace en enero o ahora en julio, la Presidenta determinará eso”.

Pero ¿puede Chile declarar la incompetencia de un tribunal internacional tan importante como La Haya? ¿Cuáles son las alternativas que tenemos como país? ¿Bolivia logrará obligarnos a negociar?

El ex embajador y académico Samuel Fernández Illanes, explicó a Kawésqar los escenarios que hoy enfrenta nuestro país, asegurando que se ha creado conciencia de que esta vez deberíamos impugnar la competencia de La Haya.

“Razones son muchas. Primero para no dejar pasar un recurso procesal, que existe, y normalmente los abogados hacen uso de sus recursos, y eso no significa ningún gesto en contra, simplemente, es dejar claro, que a Chile no se le demanda todas las veces que quieran, por todas las causas que quieran y el país que quiera. Tenemos que pensar que después de los resultados con Perú, hay una nueva demanda boliviana, que tiene características distintas, pero es ante la misma Corte, y la idea es que esta vez sí se impugne la competencia”, señala.

Aclara además que es necesario hacer una diferencia, puesto que existe la jurisdicción de la Corte y la competencia para el caso, cosas totalmente distintas. “Podemos decir que la jurisdicción siempre la tiene la Corte, porque está dada, no sólo por el pacto de Bogotá, si no que por muchos otros acuerdos internacionales, que hacen que ésta tenga jurisdicción. Lo que sí puede discutirse es que tenga competencia para conocer el caso específico de Bolivia”.

A su juicio, las razones que debe elevar hoy Chile son jurídicas, poner el acento en lo jurídico, que es la parte más débil de Bolivia.

Sin embargo, y tras su análisis, el diplomático realiza una advertencia y asegura que si se dicen las cosas como son, y pese a la señal entregada por Chile, “es poco probable que la Corte se declare incompetente”.

“Si la Corte dice que Chile tiene la razón, al pedir la incompetencia y la acepta, se acabó el caso, pero en la Corte (…) porque hay un acuerdo, el propio tratado de 1904 dice que si no hay solución por equis método, se puede ir ante la Corte permanente, pero de arbitraje internacional, que es otra cosa… Y Bolivia va a seguir, que no nos quepa duda que seguirá insistiendo, porque es una causa nacional, y va a buscar todas las oportunidades hasta conseguir lo que está pidiendo”.

Pero Chile sí tiene argumentos para pedir la mencionada incompetencia y que poco tienen que ver con que la fecha del tratado de 1904, sea muy anterior al pacto de Bogotá, que es un argumento que muchos han esgrimido.

 

Los argumentos de Bolivia

El trabajo realizado por Bolivia ante la comunidad internacional y para dar fuerza a su demanda, tiene un trasfondo político importante, según explica Fernández Illanes, ya que llevan 110 años luchando por una salida al mar. Es así como terminada la Guerra del Pacífico, se hizo un pacto de tregua y el tratado se firmó 20 años después. Durante ese periodo y antes del tratado definitivo, hubo toda una política de acercamiento a Bolivia, cuando se les ofreció provincias, y varias otras soluciones. “A lo largo de los años siempre ha habido algún tipo de búsqueda de solución por parte de Chile, sea en negociaciones, conversaciones, ofrecimientos de tratado, cosas que no han prosperado. Eso constituye un tipo de obligación, jurídicamente sí, que se llaman actos unilaterales y esos son los actos que está invocando Bolivia. Además, mencionan todas las veces que las negociaciones no han prosperado, sea en el ofrecimiento de territorio, enclaves, corredores, durante tantos años, de manera que no se puede tomar a la ligera la demanda, que a pesar de no ser perfecta, desde el punto jurídico clásico, sí tiene aspectos jurídicos, que está fundada en lo que ellos creen conveniente y que tiene además componentes políticos. Bolivia juega al país que ha sido perjudicado, país más pobre, que le quitaron el mar, que no tiene desarrollo en comparación con Chile y además está compuesto por una plurinacionalidad, y que tiene poblaciones originarias, una causa que ha tomada vuelo y es de importancia hoy en día en el mundo. Por supuesto que comparado a Chile, obviamente el sentimiento favorable es para Bolivia, que no es jurídico, porque lo jurídico es lo más difícil de probar para ellos”.

 

LAS DOS OPCIONES QUE TIENE CHILE

Los dos caminos que tiene Chile ya tienen fecha. El primero, es declarar el próximo 15 de julio, la incompetencia de la Corte de La Haya, entregando una fuerte señal de parte del gobierno y de que no todos los países pueden demandar al nuestro por territorio o mar, cada vez que así lo requieran. Este es, a todas luces, la opción que tomará el Ejecutivo, tomando en cuenta las declaraciones realizadas públicamente por el Canciller y la reciente estrategia de la carta enviada a la comunidad internacional.

Si esto ocurre, hay dos escenarios posibles: el primero es que la Corte acate lo que dice Chile y el tema termine ahí. El segundo es que nuestro país se expone a que La Haya señale como respuesta, que sí es competente y que de todas formas se debe ir a juicio en febrero. Si esto ocurre, no existe ninguna otra instancia para el gobierno, en que pueda declarar nuevamente la incompetencia, por lo que sólo le queda acatar y preparar una muy buena defensa para febrero.

“Este escenario, muestra un gesto más bien político, que va a ser tomado como victoria por Bolivia, aunque no significa nada y no decide nada sobre el fondo. Si esto sucede, sólo queda presentar la contramemoria el antes del 18 de febrero de 2015”, explica Fernández.

El segundo camino y también una alternativa válida, que sin embargo no deja el argumento de la incompetencia fuera, es que Chile no se pronuncie el 15 de julio y no lo haga hasta la presentación de su contramemoria, en la cual como primer punto, declara que la Corte no es competente. La diferencia es que, esta definición, irá acompañada además de toda la contramemoria, y la defensa de Chile. “Y resulta a mi entender difícil que la Corte mire lo primero y luego no mire para nada la defensa chilena”, señala el diplomático.

La alternativa que tome el país, al parecer lleva igualmente al mismo camino y es que será la Corte Internacional de La Haya, la encargada de definir si nos sentamos o no a conversar con Bolivia. Como sea, no sabemos qué ocurrirá en esa resolución y si los argumentos chilenos está vez serán tomados en cuenta por completo, en forma parcial o sólo se le dará la razón a Bolivia, entregándole un triunfo, fruto en parte, por una gestión comunicacional internacional, donde se ha dedicado a exigir por derecho, su salida soberana al mar.

“Creo que hay conciencia, hay interés y ya tomó conciencia la ciudadanía, el gobierno, los asesores, que esta vez más vale pedir la incompetencia. Se pierda o no, hay que hacer un gesto, para que quede claro que Chile, no es un país al que se le puede demandar por cualquier cosa y cualquier país. Bolivia es uno de los 47 países sin litoral, y es el que tiene más facilidades de salida al mar y Chile lo ha cumplido perfectamente y no se puede decir que Bolivia no tiene acceso al mar, lo que no tiene, es acceso soberano”, sentencia Fernández.

 

1904 y 1948: las fechas de la controversia.

Si las opciones de Chile fallan, el paso siguiente es el juicio y la defensa de nuestro país ante La Haya. Ya no quedan más alternativas y la opción de retirarse del Pacto de Bogotá, también es inviable, ya que una vez anunciada la salida, ésta se hace efectiva en un año más.

Además, tal como explica el ex embajador Samuel Fernández Illanes, el Pacto de Bogotá no es el único instrumento jurídico que puede invocar un país y que nos puede llevar a la Corte, ya que el estatuto propio de la Corte, le da jurisdicción y hay una variedad de instrumentos internacionales que pueden ser invocados.

¿Qué pasará entonces?

“Se puede anticipar que, primero, La Corte, sea ahora o después, no se va a declarar incompetente. Segundo, el juicio seguirá con los alegatos con todo y no creo que la Corte nos pida que modifiquemos el tratado de 1904, porque no tiene competencia para ello, pero si nos va a pedir que intentemos resolver el conflicto con Bolivia. Eso no lo puede obligar, pero puede instar a las partes a solucionar la controversia, y eso es una cosa muy general, pero que Bolivia lo interpretará como una orden de la Corte”.

¿Y qué ocurre entontes con el argumento de que La Corte no tiene competencia, porque el Pacto de Bogotá es posterior a 1904, fecha del tratado entre ambos países?

“Es un punto que se ha repetido mucho, lo he leído, escuchado en mucha gente, parlamentarios profesionales, que han dicho que la Corte no sería competente para conocer de un tratado que fue en 1904, cuando el tratado que se invoca para ir a la Corte es posterior, es de 1948, como es el pacto de Bogotá. Hay que ser muy claro, la Corte nunca ha rechazado algo por fechas, no está limitada, siendo el órgano jurídico principal de Naciones Unidas y el más importante tribunal del mundo. Está limitada por la jurisdicción, uno podría discutir la jurisdicción, pero es un tema muy difícil de discutir. Lo que sí podemos debatir, es la competencia para el caso, pero el argumento de las fechas no, porque la Corte ha conocido infinidad de veces casos, que se han producido mucho antes de que existiera y el argumento de las fechas, la Corte no lo consideraría jamás”.