Exportaciones: accidentado inicio pero buenas perspectivas para 2015

exportaciones de Chile

Interfaz portuaria abrió el año demostrando, una vez más, su importancia como vital eslabón en la cadena del comercio exterior

A comienzos de este año, las exportaciones chilenas dieron una auspiciosa señal al mostrar los resultados del 2014 y las proyecciones que en ese momento se podían aventurar respecto de este 2015.

Según las cifras dadas a conocer por el Banco Central en enero, la balanza comercial del país acumuló en 2014 un superávit de US $ 8.560 millones, con exportaciones FOB por US $ 76.648 millones, un 8,7% por encima de las importaciones.

Una buena razón para estar optimistas, teniendo en cuenta que la proyección dada a conocer el año anterior por el organismo apuntaba a un superávit cercano a los US $ 7.600 millones.

A fines de 2013, la diferencia a favor en relación al 2012 había sido de sólo US $ 2.117 millones.

En línea con lo anterior, el ente emisor dio a conocer en enero pasado su proyección de superávit para el 2015, que esta vez se empina sobre los US $ 9.000 millones.

Las exportaciones de enero de este año confirmaron la tendencia al sumar US $ 6.296 millones, un 13,9% más que en enero de 2014, dejando la balanza comercial de ese mes con un superávit de US $ 1.376 millones.

Las expectativas del mercado para ese mes se habían situado inicialmente en un superávit cercano a los US $ 1.000 millones, pero el cuadro fue alterado por las exportaciones de frutas, que por sí solas se tradujeron en retornos por US $ 922 millones, la cifra más alta de la última década.

En relación a enero de 2013, las exportaciones del sector experimentaron un crecimiento superior al 20%.

Un factor decisivo en este resultado fueron las altas temperaturas del 2014, que adelantaron en cerca de dos semanas la cosecha y el inicio de los envíos de uva de mesa, segmento en que Chile destaca como el mayor exportador a nivel mundial.

Otro sector que celebró a comienzos de año fue la industria del salmón, que en enero consiguió retornos por US $ 355 millones, la cifra más alta desde marzo de 2014 y con perspectivas de seguir mejorando, debido al buen posicionamiento de Chile en el mercado internacional.

 

La racha alcanzó también a la primera semana de febrero, que registró un superávit en la balanza comercial por US $ 314 millones. En este caso las exportaciones alcanzaron a US $ 1.424 millones, de los cuales US $ 726 millones correspondieron a la minería.

En el sector frutícola, el presidente de la Asociación de Exportadores de Fruta de Chile (Asoex), Ronald Bown, destacó la irrupción de las cerezas, que al cierre de la temporada acumularon envíos por 99.461 toneladas, superando en más de un 45% lo registrado en el mismo periodo anterior.

 

La conexión portuaria

Pero no todo podía seguir como miel sobre hojuelas. Un factor que en más de una oportunidad ha dado dolores de cabeza a los exportadores en plena temporada –el conflicto en los puertos- volvió a hacer su aparición, pero esta vez en el lado opuesto de donde generalmente lo ha hecho: en Estados Unidos.

El problema empezó a gestarse en noviembre del año pasado, cuando operadores portuarios de la costa oeste de ese país pertenecientes a la Pacific Maritime Association (PMA) y trabajadores afiliados a la International Longshore & Warehouse Union (ILWU) no lograron acuerdo al negociar sus condiciones de trabajo.

Esto ocasionó que cerca de 20 mil trabajadores de 29 terminales portuarios comenzaran a reducir sus jornadas laborales a modo de protesta, con bajas de productividad de entre 30% y 50%, situación que hizo crisis durante el fin de semana del 7 y 8 de febrero de este año, cuando la PMA optó por suspender completamente las operaciones, debido a que la congestión acumulada en los terminales impedía seguir recibiendo carga.

Para los exportadores de fruta, este desenlace implicó atrasos de entre seis y diez días en los desembarques, con grave riesgo de deterioro de los envíos de uva de mesa y carozos como nectarines, ciruelas y duraznos, que ya se encontraban en esos puertos en espera de ser fumigados en destino para entrar a la cadena de distribución.

Según explicó el presidente de la Federación de Productores de Fruta de Chile (Fedefruta), Juan Carolus Brown, la situación fue de suma gravedad debido a que esos terminales son justamente los que cada año reciben el 31% de las exportaciones de fruta chilena. En la temporada pasada, los envíos a la costa oeste totalizaron 236.000 toneladas, incluyendo uva de mesa, naranjas, limones, mandarinas, clementinas, paltas, manzanas, carozos, kiwis y arándanos, entre otras especies demandadas por la población norteamericana, afirmó Juan Carolus Brown.

El 18 de febrero, representantes de Fedefruta se reunieron con el embajador de Estados Unidos en Chile, Michael Hammer, manifestándole que el conflicto comprometía exportaciones chilenas por cerca de US $ 50 millones.

Los puertos normalizaron sus faenas el lunes 23 de febrero, al alcanzarse el viernes 20 un acuerdo entre la PMA y la ILWU. Esto ocurrió luego que el Presidente Barack Obama enviara como mediador al puerto de San Francisco al Secretario del Trabajo, Thomas Pérez, y tras gestiones realizadas desde nuestro país por la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) y ProChile.

Pero el daño ya estaba hecho. Según el presidente de Asoex, Ronald Bown, los terminales acumularon atrasos que tardarían cerca de cuatro semanas en recuperar, mientras que los exportadores vieron incrementados sus costos en los casos en que debieron redirigir su fruta a otros puertos, con el fin de desembarcarla a tiempo y evitar una pérdida total.

Según la evaluación de Asoex, los costos navieros asociados al conflicto se situaron en alrededor de US $ 800.000, por las demoras en los puertos y la necesidad de arrendar contenedores y naves adicionales.

 

Valparaíso en alerta

A comienzos de febrero, la Coordinadora Marítima y Portuaria de Valparaíso anunció que sus afiliados no atenderían en este puerto a las naves desviadas a causa de un paro en el terminal Puerto Central (PCE) de San Antonio, manifestando así su solidaridad con los trabajadores de ese puerto y al mismo tiempo su molestia con autoridades locales por otro caso completamente distinto, el de las “cargas limpias”.

Este se originó porque en diciembre pasado, luego de un oficio de Aduanas estableciendo las responsabilidades de los recintos que operan como almacenistas, la Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) dispuso que todas las cargas de importación sujetas a revisiones de SAG y Aduanas debían ser objeto de estos trámites en la Zona de Extensión de Apoyo Logístico (ZEAL), distante 11 kilómetros de Valparaíso, y no en el puerto.

Según el vocero de la Coordinadora, y presidente de la Confederación de Trabajadores Portuarios de Chile (Cotraporchi), Sergio Baeza, esto se traduce en la pérdida de su trabajo para 25 personas en cada uno de los dos turnos en que se realizan estas labores en el puerto, es decir, 50 personas al día, donde se incluyen movilizadores, operadores de grúas horquilla y tarjadores.

Juan Soto, asesor del Sindicato Nº 1 de Terminal Pacífico Sur Valparaíso (TPS), indicó por su parte que el aforo físico realizado en el puerto significa cerca de 20 puestos de trabajo por turno.

El vocero de la Coordinadora, Sergio Baeza, afirmó además que el traslado de esta función afecta la competitividad del puerto de Valparaíso, debido al costo de llevar las cargas de importación a la ZEAL para su entrega, por lo cual se declararon en alerta.

El lunes 16 de marzo, los trabajadores agrupados en la Coordinadora protagonizaron un paro de labores que levantaron al día siguiente, tras llegar a acuerdo para seguir discutiendo este tema con el Sistema de Empresas Públicas (SEP), sin que este movimiento haya llegado a afectar de manera significativa el embarque de cargas de exportación.

 

Tranquilidad en exportadores

Que puede haber tensiones, pero sin afectar hasta ahora a las exportaciones frutícolas, es la evaluación que hace de la presente temporada el presidente de Fedefruta, Juan Carolus Brown.

“Hay que tener en claro que los puertos importantes para la fruta chilena son Valparaíso y el terminal STI en San Antonio. Mientras esos se encuentren operando, el flujo de las exportaciones chilenas continuará con normalidad. En Puerto Central de San Antonio no trabajan la fruta, sino automóviles u otras cargas. Lo único que tememos es un efecto contagio, pero como Fedefruta estuvimos a fines de febrero en San Antonio, conversamos con los sindicatos de STI y nos dijeron que no se sumarían a esa movilización, por lo que en ese sentido quedamos tranquilos”, afirmó.

Respecto del daño causado al sector por el paro de los 29 puertos en Estados Unidos, el dirigente señaló que éste se debió al no cumplimiento de los programas establecidos por los supermercados en la costa oeste, ya sea por la tardanza en el arribo de la mercadería o porque tuvo que llevarse la carga por la costa este y, luego, trasladarse por vía terrestre, con el costo adicional correspondiente.

“En este momento no es posible cuantificar las pérdidas con cifras, pero claramente será mayor que cero cuando la fruta llegue a los supermercados y se obtengan las liquidaciones”, expresó.

 

Fruta con buenas perspectivas

A pesar de esta contingencia, las proyecciones de los exportadores para la temporada 2014-2015 siguen siendo positivas.

“Tras las heladas de septiembre de 2013, que mermaron la producción de fruta fresca el 2014, este año vamos a subir el volumen de nuestras exportaciones, por lo tanto necesitaremos mayor capacidad de carga en los puertos. Un producto que ha crecido de forma importante es la cereza, en casi un 30% a pesar de las lluvias de diciembre, al igual que los arándanos. Los kiwis y los carozos, mientras tanto, mostrarán una recuperación con respecto a las heladas”, señaló el presidente de Fedefruta.

En cuanto a los resultados, Juan Carolus Brown afirmó que “la temporada de este año será la de mayor retorno en dólares de todos los tiempos”.

El presidente de Asoex, Ronald Bown, señaló por su parte que este año “junto con recuperar lo perdido en la temporada anterior, esperamos tener un incremento del 5%, llegando a alrededor de 2,85 millones de toneladas”.

A nivel de gobierno, el ministro de Agricultura, Carlos Furche, declaró que la agroindustria será este año uno de los motores del PIB, sector donde proyecta un crecimiento de 5%, el doble de lo estimado en general para la economía, que de acuerdo al Banco Central rondaría un 2,6%.

Entre los factores que alentarían este panorama, el ministro destacó la persistencia de una fuerte demanda internacional de productos alimenticios, los mayores precios de las frutas en relación a años anteriores, el repunte en la cotización del dólar y la superación gradual de problemas sanitarios como la Lobesia botrana o polilla de la uva.

El director de ProChile, Roberto Paiva, señaló a su vez que existe confianza en que las exportaciones mantengan los buenos resultados alcanzados en 2014, entre ellas las del sector agropecuario, que el año pasado tuvo un crecimiento de 2,7%.

Roberto Paiva estimó que dicho sector seguirá siendo uno de los pilares de las exportaciones chilenas, “debido al trabajo que hemos realizado conjuntamente con el sector privado, que ha permitido la apertura de nuevos mercados para diversos productos chilenos”.

El ejecutivo subrayó la importancia de seguir buscando nuevos mercados para los distintos sectores productivos y afirmó que “es imperativo aumentar nuestra presencia en África, ya que hoy solo el 1% de nuestras exportaciones tiene como destino ese continente. Esperamos que este primer semestre nuestra representación ya se encuentre activa en Marruecos y que este mismo año abramos una oficina en Sudáfrica, para atender a todo el mercado que se encuentra al sur del Sahara”.

“A la fecha, África importa desde Chile una serie de productos agroalimentarios como manzanas frescas, carne de ave, vino embotellado, mantequilla, leche en polvo y fruta deshidratada, y creemos que éstos y los demás productos podrán desarrollar sus ventas en este mercado con la presencia comercial y apoyo de ProChile”, expresó Roberto Paiva.

El efecto sequía

No obstante, una situación que mantiene preocupado al gremio de exportadores y del agro en general es el fenómeno de escasez hídrica, que afecta a Chile desde hace aproximadamente seis años de manera consecutiva.

“Toda la zona norte que comprende la Región de Coquimbo, en sus tres valles, está produciendo con suerte el 40% de su capacidad por la falta de agua, no solo en fruta, sino también en hortalizas. Un informe de la Sociedad Agrícola del Norte encabezada por la directora de Fedefruta, María Inés Figari, indicó que el 60% de los cultivos de aquella zona ya no tiene cómo recibir agua”, indicó el presidente de Fedefruta, Juan Carolus Brown.

El presidente de Asoex, Ronald Bown, señaló por su parte que “para la presente temporada se espera que las exportaciones de esa región, que normalmente llega a las 225.000 toneladas, no superen las 140.000, esto de acuerdo a las proyecciones hechas por nuestros asociados”.

Según Ronald Bown, la superación de los efectos de las heladas del 2013 y el crecimiento natural de la agricultura podrían configurar fácilmente un panorama de recuperación de entre 15% y 16% para el sector exportador, pero la escasez hídrica es un factor que actúa como piedra de tope para alcanzar este resultado.

Apoyo gubernamental

El ministro de Agricultura, Carlos Furche, informó que el gobierno de Chile está implementando una serie de medidas para ir en ayuda de los productores afectados por dicho fenómeno, entre las cuales destacó la condonación de deudas a pequeños agricultores usuarios de INDAP, con vencimiento en el primer semestre de este año, lo que también podría extenderse al segundo semestre.

En el marco de las visitas que ha estado efectuando a los agricultores más perjudicados, el secretario de estado anunció recientemente en la provincia de Petorca que se entregarán subsidios de hasta $ 500.000, para aquellos que estén en condiciones de continuar con su producción, y bonos de hasta $ 300.00 para financiar forraje en invierno. Además, informó sobre la destinación de $ 1.000 millones en recursos adicionales en INDAP para la tecnificación del riego en esta provincia, que ha sido una de las más golpeadas por la persistente sequía.

El subsecretario de Agricultura, Claudio Ternicier, visitó por su parte la Región de Los Ríos, a fines de febrero pasado, ocasión en que anunció nuevas medidas por $ 3.265 millones en apoyo de los pequeños agricultores de esta región, que también se ha visto afectada por la escasez hídrica.

Exportaciones forestales

Un panorama también difícil enfrenta el sector forestal, donde los bosques han tenido un menor crecimiento “debido a que en general no son regados, por lo que son muy sensibles a la mayor o menor pluviosidad”, según explicó Fernando Raga, presidente de la Corporación Chilena de la Madera (CORMA).

A pesar del menor crecimiento, el sector mantiene proyecciones de exportación levemente superiores al 2014, por unos US $ 6.200 millones, según dio a conocer Fernando Raga.

“Respecto al año pasado estamos proyectando una moderada alza en la celulosa de fibra corta y una también moderada baja en la de fibra larga, estrechando la actual brecha de precios entre ambas. El sector forestal hoy tiene cubiertos los mercados en forma bastante amplia, por lo que no habrá grandes novedades en 2015 en materia de nuevos productos y mercados. Sí estamos considerando un aumento en la exportación de tableros contrachapados, como resultado de la puesta en marcha de la planta Nueva Aldea y del aumento de producción de la nueva línea de CMPC Maderas para alcanzar su capacidad de diseño”, expresó el líder gremial.

Confianza entre los salmonicultores

En la industria del salmón, los productores abrigan buenas perspectivas para el presente año, en especial para cubrir aumentos de demanda en nuevos mercados.

“Esperamos un nivel de producción muy similar al año 2014, en el cual se muestra la recuperación de la producción y la estabilidad de los indicadores sanitarios, consolidándonos como unos de los mayores sectores exportadores del país y motores de la economía de las regiones sur australes de Chile”, expresó Felipe Manterola, gerente general de SalmonChile.

Sobre las perspectivas de beneficiarse del acercamiento a Latinoamérica que ha propiciado el presidente ruso Vladimir Putin, desde que se inició el conflicto con Ucrania y la Unión Europea, Felipe Manterola comentó que “más allá de la coyuntura, la tendencia de consumo de salmón en ese país es creciente, lo cual ha fortalecido los vínculos comerciales entre las empresas productoras y los clientes de estos mercados”.

“En los últimos años, Rusia se ha consolidado dentro de los cuatro principales mercados del mundo, con exportaciones alrededor de US $ 300 millones al año, observándose en el último año que el volumen se ha triplicado. La industria chilena está preparada para satisfacer aumentos de demanda, tanto en este mercado como en cualquier otro, en particular en Rusia”, afirmó el ejecutivo.

La minería: bien pero no tanto

El gerente de Estudios de la Sociedad Nacional de Minería (SONAMI), Álvaro Merino, adelantó para este año un crecimiento de 5% en la producción de cobre y exportaciones mineras que totalizarían cerca de US $ 46.000 millones, en comparación con US $ 41.918 millones en 2014.

No obstante, hay que tener en cuenta que esto representaría la primera alza anual desde 2012, en el marco de un desempeño general a la baja que ha tenido el sector desde el año 2010.

Asimismo, se espera que este año las exportaciones mineras del país representen un 55% del total de los envíos, lejos del 62,7% que alcanzaron en el 2010.

Según Álvaro Merino, uno de los factores que han golpeado al sector ha sido la baja en el precio del cobre, lo que incide fuertemente en la economía de Chile, considerando que en el periodo 2005-2013 la minería aportó el 15% del PIB y el 20% del financiamiento fiscal, con envíos que en promedio alcanzaron al 59% del total de las exportaciones del país.

“Debemos considerar que, por cada centavo que cae el precio del cobre anualmente, Chile deja de percibir US $ 128 millones por concepto de exportaciones y el Fisco por alrededor de US $ 60 millones”, explicó el ejecutivo, dimensionando el efecto de esta tendencia.

 

Expectativas manufactureras

Aun cuando Chile no es un país industrializado, en sus exportaciones también tienen un lugar reservado las manufacturas, con foco en los países de Latinoamérica y una participación de 5,6% sobre el total.

En 2014 el sector sumó 551 nuevas empresas a esta actividad, es decir, un crecimiento de 7% respecto del año inmediatamente anterior, con envíos por US $ 2.000 millones y un crecimiento de 28% en relación al 2013.

Para el presidente de la Asociación de Exportadores de Manufacturas de Chile (Asexma), Roberto Fantuzzi, el comportamiento que tenga esta actividad durante el 2015 va a depender de factores que lamentablemente aún no están claros, como el precio del dólar.

“Si el tipo de cambio se mantuviera en sus niveles actuales, o incluso un poco mejor, sería un valor agregado a lo que podemos hacer como país y se abrirían nuevas fuentes de exportación. Es fundamental tener un dólar que haga posible que las empresas puedan respirar normalmente, no como pasó en un periodo en que el dólar estuvo a $ 450, lo que era una asfixia permanente, todos trataban de salvarse y nadie proyectaba exportar”, apuntó.

“Mi opinión personal es que este año 2015 el mundo va a estar en mejores condiciones”, declaró Fantuzzi, señalando también que sus asociados siempre están buscando nuevos mercados y oportunidades de exportación, como en el caso de las nanopartículas de cobre que se han agregado a las ambulancias, con el objeto de mantener las condiciones de asepsia en su interior.

 

Búsqueda de nuevos mercados

En línea con el panorama que describe el presidente de Asexma, los esfuerzos que desarrollan los demás sectores de la economía por encontrar nuevos mercados y productos susceptibles de exportar no se detienen.

Así, en el mismo momento en que se iniciaban las paralizaciones en los puertos de la costa oeste de Estados Unidos, partía en Moscú una nueva edición de Prodexpo, la mayor feria de la industria de alimentos de Rusia y Europa del Este, con más de mil expositores de 65 países, que contó con la participación de nueve empresas chilenas, apoyadas por la oficina comercial de ProChile en la capital rusa.

José Campusano, agregado comercial de ProChile en Rusia, explicó que a través de iniciativas como ésta se busca aumentar la presencia nacional en un mercado con una población de 142,9 millones de habitantes, que por efecto de su ubicación geográfica y clima a contra estación con el Hemisferio Sur, son importantes consumidores de alimentos importados.

“Las exportaciones de alimentos chilenos al mercado ruso aumentaron un 19% en 2014, con respecto al año previo, situándose en US $ 754 millones. Queremos que esta tendencia al alza se mantenga y por ello seguiremos generando instancias donde podamos promocionar nuestra variada oferta alimenticia”, manifestó Campusano.

Por otra parte, a fines de febrero visitó Chile el Director General de la Organización Mundial de Comercio (OMC), Roberto Azevêdo, quien fue recibido en La Moneda por la Presidenta Michelle Bachelet; el Canciller Heraldo Muñoz; el Director General de la Direcon, Andrés Rebolledo; el embajador de Chile ante la OMC, Héctor Casanueva, y el Director (s) de Asuntos Económicos Multilaterales de la Direcon, Álvaro Espinoza, en el marco de las actividades de dicha organización tendientes a favorecer la integración comercial.

“Nuestro país es un activo miembro de la OMC y, como tal, ha apoyado los compromisos ministeriales del denominado “Paquete de Bali” de 2013, y luego, la suscripción del Protocolo sobre Facilitación de Comercio, por lo que esperamos seguir contribuyendo para disminuir las barreras al intercambio comercial entre todos los países y fortalecer el multilateralismo”, manifestó en la oportunidad el Director General de Direcon, Andrés Rebolledo.