Ximena Fuentes, jefa de la Dirección Nacional de Fronteras y Límites (Difrol) responde a acusaciones de Bolivia

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¿En interés de quién actúa el canciller Choquehuanca? ¿El interés de los importadores bolivianos o el gran negocio del fisco boliviano en los puertos chilenos?”, se preguntó la directora de la Difrol.

La jefa de la Dirección Nacional de Fronteras y Límites (Difrol), Ximena Fuentes, respondió a las acusaciones de incumplimientos al tratado de 1904 formuladas por el canciller boliviano, David Choquehuanca, tras realizar una visita inspectiva a los puertos de Arica y Antofagasta.

De acuerdo a la jefa de Difrol, “el gran obstáculo al comercio exterior de Bolivia en materia de tarifas es el propio gobierno de Bolivia” esto debido a que es el agente aduanero de Bolivia es ASPB, es una empresa estatal boliviana, que intermedia entre el importador boliviano y el puerto y es quien cobra los servicios a los importadores bolivianos para después pagarle al puerto. Denuncia que lo que ocurre es que cuando el puerto cobra 100 por un servicio, ASPB le cobra al importador Boliviano 300 o hasta 500 por su sola intervención como intermediario. “Este es el gran negocio del Estado boliviano, a costa de sus propios importadores“, dijo.

Ximena Fuentes descartó un trato discriminatorio hacia las cargas bolivianas, recordando que “a diferencia de la de cualquier usuario del puerto, goza de almacenaje gratuito por 60 días para exportación y de 365 días para importanción”.

Bolivia obtiene tarifas preferentes, por lo tanto mal puede alegar discriminación“, agregó.

En cuanto al reclamo por el reajuste de tarifas que cobran los puertos por los servicios que otorgan a la carga boliviana, Fuentes dijo que “las tarifas se explican porque los servicios portuarios implican mano de obra, maquinaria, inversiones, etcétera”.

“Las tarifas se cobra como se cobran en cualquier puerto del mundo. Quiero dejar muy claro que el libre tránsito ni significa en ningún caso gratuidad en los servicios portuarios”, enfatizó.

La también agente por la demanda de Chile por el Silala remarcó que Bolivia “durante más de 90 años ha querido revisar o anular el tratado de 1904”.

“Probablemente estas denuncias falsas relativas a supuestos incumplimientos del tratado, se inserten en el contexto de poner en cuestión un tratado que ha sido extremadamente beneficioso para Bolivia, con el cual tiene un régimen de acceso al océano pacífico”, sentenció.

Fuentes remarcó que “en las declaraciones del canciller Choquehuanca hemos escuchado una cosa muy interesante. El canciller Choquehuanca ha dicho cuál es el objetivo último de Bolivia. El objetivo es este -comillas- ‘Bolivia quiere un puerto propio’. O sea, modificar el tratado de 1904 y eso explica la demanda ante la Corte Internacional de Justicia”.

“Porque a lo mejor Bolivia no confíe tanto en la Corte esto explique esta lluvia de demandas, denuncias y alegaciones infundadas”, concluyó